Escuchar “tienes cancer” es impactante, aterrador y confuso. Puedes sentirte ansioso, abrumado, asustado o enojado y tus sentimientos pueden cambiar de un momento a otro. No importa cómo te sientas, debes saber que tus sentimientos son normales y que tienes derecho a sentir cualquier emoción que surja y manejarla de la manera que te parezca adecuada.
Para comenzar a lidiar con tus emociones, puedes probar todo o nada. Incluso puedes escribir tus sentimientos en un diario, encontrar formas de relajarte como meditar, mantenerte tan activo como lo permite tu cuerpo o dedicarte a pasatiempos y actividades que te brinden alegría. Recuerda: el cáncer no es tu culpa. No tienes que ser optimista o positivo si no te sientes así y está 100% bien establecer límites mientras procesas tu diagnóstico.